28 diciembre 2012

Especial Ley de Medios/El sentido común de la democracia/Por Jorge Giles


El sentido común de la democracia


Por Jorge Giles*
(especial para La Tecl@ Eñe)


Se dice con propiedad intelectual que el monopolio de la comunicación es el que liga y representa a los demás monopolios vigentes en esta etapa del capitalismo.
Para asaltar bancos y saquear financieras precisan de una buena prensa que transforme en víctimas a los victimarios.
Para ajustar salvajemente a los pueblos, expulsándolos del paraíso terrenal del trabajo, la educación, la salud, la vivienda, la libertad, precisan de una buena prensa que transforme a las víctimas en culpables de su propio desamparo social.
Para desguazar un Estado, para privatizar los bienes de la esperanza, para que sólo quepan en la geografía de la sobreabundancia una tercera parte de la sociedad, empujando al vacío de la supervivencia a los otros dos tercios de las mayorías, precisan de una buena prensa que hable de las bondades del Estado mínimo en manos de gerentes del FMI y que nos acostumbremos a aceptar que, al fin y al cabo, “pobres hubo siempre”.

Especial Ley de Medios/Ley de medios: frente al lenguaje destituyente, la posibilidad de la democracia/ Por Miguel Molina y Vedia


Ley de medios: frente al lenguaje destituyente, la posibilidad de la democracia.


Por Miguel Molina y Vedia *
(especial para La Tecl@ Eñe)


Alumbrado al calor de los lockouts agrarios de 2008, el concepto de “lo destituyente” ha disfrutado desde entonces de una insospechada celebridad, que amenaza con hacer naufragar su eficacia descriptiva. Si la denuncia de lo destituyente acaba por cristalizar esa noción en un sinónimo eufemizado del añejo golpismo, su modulación específica quedará malograda. La incomodidad ante este desplazamiento no niega las ostensibles continuidades entre las antiguas expresiones conservadoras del país y las que hoy acceden, a menudo de forma confusa, a la arena pública. En efecto, lo destituyente contiene potencialmente la promesa de una ominosa venganza antipopular, pero se manifiesta en lo primordial a través de operaciones discursivas (la concepción que sostenemos acerca del vínculo entre lenguaje y política no presupone que esta característica mengüe su grado de incidencia ni mucho menos).

Especial Ley de Medios/Mucho más que una ley/Por Kike Dordal


Mucho más que una ley

Por Kike Dordal*
(especial para La Tecl@ Eñe)


No es posible recuperar la soberanía en todas sus formas – económica, geográfica, política, comunicacional, de recursos, etc. – sin enfrentar a los grandes poderes económicos que se han ido apoderando de cada una de ellas a los largo de muchos años. Tampoco resulta posible tal recuperación sin antes redistribuir los recursos económicos, humanos y naturales enajenados por los mismos poderes en igual período de tiempo.

Surge entonces una importante pregunta. Si acordamos como objetivo la recuperación de la soberanía e independencia como herramientas para disponer y poner todos los recursos en beneficio de nuestro pueblo, en una relación de equidad e igualdad de derechos, en el camino hacia el objetivo resulta imperioso preguntarse, ¿es posible dar esta batalla en todos sus frentes en forma simultánea?, o resulta más acorde con la lógica enfrentar los poderes en forma sectorial, como si fuesen independientes uno de otros.

Especial Ley de Medios/Ley de Medios: Misoginia y violencia de género/Por Rubén Liggera


Ley de Medios: Misoginia y violencia de género


Por Rubén Liggera*
(especial para La Tecl@ Eñe)


A esta altura del enmarañado devenir judicial originado por la aplicación de la Ley de Servicios de Medios Audiovisuales aprobada hace tres años por el Congreso de la Nación de manera democrática y por amplísima mayoría, el grupo Clarín recurre a los más deplorables recursos para impedir su cabal cumplimiento.
En efecto, en vísperas del llamado 7D y tras la reposición de la cautelar que había suspendido su aplicación, el dibujante Hermenegildo Sábat, ilustró la noticia con una caricatura de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner con un ojo amoratado. Recordemos que en  2008, en plena disputa con la patronal agraria, el mismo artista la había presentado con un par de curitas en su boca.

Especial Ley de Medios/Poder Mediático y Control Social: límites y alcances de la ley de medios/Por Flavio Crescenzi


Poder Mediático y Control Social: límites y alcances de la ley de medios

Por Flavio Crescenzi*
(especial para La TEcl@ Eñe)


"Si la evolución de la humanidad conduce a la mundialización del mercado, la hora del destino ha sonado. Las exigencias del mercado mundial son mucho más drásticas que las de una teoría, tan exigente como ella sea; por ejemplo, el análisis institucional. En los periódicos, ni un solo suplemento ha sido consagrado a la lucha contra el virus del nacionalismo, mucho más remanente que el del cólera, mucho más pandémico que el del SIDA. Toda epistemología, toda ética en las ciencias de la materia, de la vida, del hombre, están, de ahora en más, cubiertas por el paraguas del comercio mundial a modo de “gran novela”. En fin, es la ideología dominante, hegemónica –la del mercado, de la “circulación”, como decía Marx en La cuestión judía– la que se impone en el laboratorio, como en el terreno o de cara a las nuevas escribanías electrónicas. Los paradigmas o los proyectos políticos, los programas de investigación o de acción por esto y contra aquello, están ajustados al mismo Referente, al mismo Interpretante último: la democracia ya no es el fin a alcanzar, la libertad no es más una causa vital; son las condiciones de instalación y mantenimiento de una libre circulación del capital, de la mercancía."
René Lourau

Especial Ley de Medios/Suramérica y Medios de Comunicación: Integración Incomunicada/Por Hugo Muleiro


Suramérica y Medios de Comunicación
Integración Incomunicada
 
Por Hugo Muleiro*
(especial para La Tecl@ Eñe)
  
   “Un proceso de integración completo en Suramérica sólo podrá ser realidad si incluye el tema de la comunicación y la circulación de información”, dijo en junio de 2011 el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, parte de un gobierno que tiene en la confrontación con los medios de difusión convencionales uno de sus desafíos más difíciles.
   Una gran demanda de energía y riesgos considerables afrontó y afronta el gobierno del presidente Rafael Correa por el choque con grupos de empresarios periodísticos que en Ecuador ocupan un lugar que puede asimilarse al de sus pares de Argentina: están al frente de la oposición. Se trata de un cuadro que puede verse del derecho o del revés: 1) los partidos políticos no logran enhebrar una propuesta que entusiasme al electorado y por ello los medios tradicionales emergen en la conducción del combate al oficialismo; 2) estas empresas, aún con sus propósitos particulares y tan específicos, arrastran a sus tomas de posición a los dirigentes que les rinden pleitesía y se someten mansamente a su discurso.

Especial Ley de Medios/El toque de Clarín de la Abeja Reina/Por Jorge Garaventa


El Toque de Clarín de la Abeja Reina
¿No estamos Medio Confundidos?

Por Jorge Garaventa*
(especial para La Tecl@ Eñe)


Para entender cabalmente de qué se trata semejante disputa en torno a la llamada ley de medios, y el  porqué de semejante ferocidad opositora, es necesario establecer de qué estamos hablando: menos de la libertad de expresión, y aún de la libertad de empresas, que de cuál concepción del estado es la que finalmente sobrevendrá. Por eso es llamativo que hoy se opongan a la norma en cuestión, muchos de quienes reclamaban en otros aspectos el aniquilamiento del Estado regulador.
¿Qué entendemos entonces por Estado regulador?, ni más ni menos que aquel que interviene para compensar las inequidades del sistema.
El menemato trajo consigo la naturalización del sálvese quien pueda y su triste y consecuente secuela de deslizados y excluidos.

La libre regulación, regula, valga intencionalmente la redundancia, para el lado de los poderosos, las escenas se centran en los desbalances comerciales y empresarios y las prácticas monopólicas son objeto de devoción…es un modelo que se reproduce ya sea tanto en lo macro social como en lo barrial, y hasta podemos aventurarnos a que ello se filtre también en lo familiar.
El liberalismo en práctica, que de eso se trata, es una fabrica prolífica y contundente de ricos y pobres, que a su vez destruye las capas medias…algunos se deslizan hacia abajo, otros directamente caen fuera de los límites del sistema, muy pocos promocionan hacia arriba, y los del podio acrecientan su poder. No hay secretos ni operaciones extremas, es sencillamente así y a la vista de todos.
Los barrios vieron desaparecer algunas joyas preciadas, además de los cines que simbolizaron la derrota cultural de la época, cuando los almacenes cerraron sus cortinas empujados por las cadenas de supermercados en primera instancia y por los mercados chino- coreanos más tarde…el desguace del comercio amigo se consolidó con la llegada de los Blockbuster que llevaron al destierro final del video club del barrio, y del amigo fanático de Cinema Paradiso que nos aconsejaba con serena dedicación qué poner en nuestra casetera cada fin de semana.
Lo que queremos ejemplificar, en síntesis, es que el aniquilamiento de usos y costumbres que significó la vigencia del Estado liberal no fue solo un fenómeno macro sino que, al lado nuestro, tampoco dejó títeres con cabeza. Se fue haciendo cada vez más lejana y extraña, la posibilidad de opción, tras la mascarada de la libertad de elegir.
En el 2004, invitados a hablar del tema “medios” en una jornada organizada por las Comisarías de la Mujer de la provincia de Buenos Aires decíamos:

“El gobierno de los 90 y quienes lo sucedieron habilitaron una transformación y un sinceramiento en los medios, fundamentalmente los llamados de comunicación masiva.
Transformación en el sentido que, hoy socialmente naturalizados, los medios devinieron en multimedios conformando mega empresas que atraviesan transversalmente los dominios de la comunicación y llegan desde múltiples bocas a los sentidos de los usuarios.

Especial Ley de Medios/La ley de Medios y un Cuento de Navidad7Por Susana Cella


La ley de Medios y un Cuento de Navidad

Por Susana Cella*
(especial para La Tecl@ Eñe)

Calificadas opiniones, y de las otras también, ha habido en un lapso mucho mayor que el de estos tres largos años de maniobras dilatorias para que se aplique una ley que viene a terminar con una de las tantas imposiciones del poder cívico militar plenamente asentado en nuestro país desde 1976 hasta 2003. De modo que si algo digo, si se me convoca a decir algo sobre esta especie de camino no exento de piedras, escollos, escarpadas pendientes, huecos escondidos o disimulados, palabras dichas y escritas, rúbricas y cuestionamientos, lo hago desde un lugar no afincado en el saber de leyes o instituciones (con todo lo que tal cosa implica y habilita) sino en un deseo y una ilusión, cosas que por estos días navideños no dejan de abundar en saludos múltiples y anhelos de dicha y paz.
De los que también participo. No me gustan las racionalizaciones (uso este término en sentido psicoanalítico)  destructoras de formas de la comunicación afectiva, a partir de algo que nos interpele, lo que me lleva a evocar a uno de esos grandes personajes que tanto dicen respecto de la amargura enraizada que rechaza las Fiestas y con ellas, los afectos y más, valores.
Hace ya mucho tiempo que cada diciembre me llega, de un modo u otro, el más famoso de los cuentos de Navidad de Charles Dickens, el del misántropo y avaro Ebenezer Scrooge, al que visita primero, el fantasma de su socio, quien arrastra su condena por haber hecho lo que hizo y sido lo que fue, en resumen, un miserable en vida, y le anuncia para esa noche la visita de los espíritus de las Navidades pasadas, presente y futura, cosa que efectivamente sucede, y al cabo de lo cual, Scrooge modifica absolutamente su actitud. Numerosas versiones cinematográficas fueron reiterando, cada cual con sus variaciones, pero siempre en similar desenlace, la historia de ese ser odioso y el final feliz, cargado de sentimentalismo, según se observó, además de idealizado. Pero con todo, esa historia persiste, como los saludos y las postales de Navidad.
Pude ver en estos días una versión algo diferente en un film donde Bill Murray protagonizaba a un empresario de la televisión, que precisamente iba a transmitir, en Navidad, la historia de Dickens pero convertida en una especie de cachivache en clave de espectáculo, durante cuya realización no dejaba de mostrar su absoluta indiferencia o su desprecio y suspicacia por cada uno de los que tenía alrededor. En sus pertrechadas oficinas en las alturas de la ciudad, en el estudio de grabación, en la calle, se le fueron apareciendo los fantasmas primero de su viejo patrón y luego los de las Navidades, pero también surgieron  en esos lugares, las vivas presencias de su amada, de la secretaria, de un sujeto bastante trepador que intentaba reemplazarlo, de otro empresario que insistía en que siguiera su misma lógica mediática, etc. Aggiornados seguían estando ahí varios de los personajes dickensianos. También en este film, el protagonista cambia de conducta, ante las pantallas proclama la solidaridad, y hasta el máximo director de esa corporación (Robert Mitchum) termina aceptándolo.
Me imaginé entonces, al empresario Magnetto visitado por tales espíritus, rememorando sus días de infancia y juventud, algún amor si lo tuvo, algo, cualquier cosa que pudiera haber querido y consecuentemente olvidado en la prosecución de su carrera. Pero el espíritu de las Navidades pasadas fue a dar a los años en que brindaba con Videla y la Señora Noble, y con dos chicos oscuramente adoptados, que recibían regalitos de Reyes. A diferencia de la historia de Dickens surgió entonces un gran baile de máscaras, una noche de aquelarre en la que él mismo y muchos otros se endosaban caretas y se las iban cambiando, según les fuera conviniendo, durante varias Navidades, varias décadas. En verdad, el espíritu de las Navidades pasadas, no dejaba aquí sueños perdidos y ambiciones tristes, sino un sucio páramo de estafas, coacciones y crímenes. Si la función del Espíritu de las Navidades presentes era hacerle tomar conciencia a Scrooge de lo que sucedía con un espectro social vario que abarcaba desde su sobrino, quien no padecía carencias, pero sí quería que las cosas fueran más justas; a su empleado, al que explotaba sin saber o sin importarle qué pasaba con él y su familia, y, extendiendo la cosa, a los que no tenían cobijo ni alimento, me encontré con que en el caso de Magnetto, no hacía falta recordarle ni revelarle nada, porque sabe más que bien qué pasa con todos ellos, empleados, despedidos, pobres en general, lo sabe desde las anteriores Navidades, cuando mientras para algunos eran festejo o aturdimiento, para muchos eran dolor de ausencia y sufrimiento en cuerpo y alma. De las Navidades futuras, vaya a saber, pero es más que improbable que un futuro de condena u olvido le importase mucho, inclusive cuando haya visto que algunos de sus cómplices de las Navidades pasadas hoy anden execrados y condenados, como el Espíritu con aspecto de Parca le mostraba a Ebenezer, el que, además, vale recordar, no era sino un comerciante o prestamista, y no un poderoso noble ni un representante del poder. La parodia de Bill Murray, en cierto sentido, anda por el mismo camino, por más que su personaje televisivo, más notorio que el negociante inglés, sea más influyente, tampoco es el verdadero centro del poder, en todo caso su conversión podría, como en el caso de la historia de Dickens, favorecer a algunos, pero la estructura queda intacta. Quizá Mitchum (mejor dicho, el personaje que actúa Mitchum) celebre la gran ocurrencia de su empleado calculando los beneficios de lo que bien podía ver como una ingeniosa resolución, para su empresa.  
Imposible, entonces, pese a una fugaz ilusión, hacer un cuentito de Navidad dickensiano protagonizado por Magnetto  (nombro a este sólo en tanto cierto carácter representativo, cara visible de un poder al que sólo sirve). Desde luego, entre otras cosas, porque aquella perspectiva de Dickens no es sino coherente con algunas ideas suyas sobre la sociedad, que son más que difíciles de compartir. Y aun, aunque no se trate de que la solución anide en un cambio moral en un personaje de clase media, el cuento sigue teniendo su atractivo en el reservorio de cuentos populares y tradicionales porque sostiene una esperanza. Seguramente no la de que los malos se transformen en buenos, sino más bien, de que sea posible modificar un orden de cosas que quizá algunos en megalomanía, quieren invariable. Ahí se me aparece la Ley de Medios como la punta de un iceberg, siguiendo con mis asociaciones literarias, ya no dickensianas. 
La parte grande del bloque duro y helado, la que se esconde en aguas turbulentas, tiene que ver con las instituciones en su conjunto en lo que atañe a la misma estructura política y a la organización de la sociedad. Mi perpleja pregunta (ingenua, podría ser, pero ingenua en el sentido del Traje del Emperador) es cómo es posible que una ley discutida, aprobada e incluso recientemente declarada constitucional, no se pueda aplicar. ¿Qué pasa con los tres Poderes, tan abundantemente elogiados en la organización republicana? Fuerte es el silencio, fuertes las presiones, fuerte la fuerza que siguen detentando los que mandan por sobre gobiernos y estamentos sociales e institucionales. Quizá abuse ahora de imágenes vistas recientemente en la televisión, pero quisiera citar otra, un documental sobre una escuelita en la Puna, donde un grupo de maestros admirables, entre las rocas y los caminos terrosos, hacen que sus alumnos no sólo puedan convertir cactus secos en objetos de uso y belleza, sino que también, difundan, en una radio, sus voces, cargadas de experiencia y sentido, sus entonaciones, y que, como dice una de las maestras, puedan saber de su valor, de su dignidad, de que no son menos que otros más blancos y sin la competencia idiomática de ellos que saben hablar dos lenguas.
La Ley de Medios, al darles espacio, posibilita que esas voces y esos medios, desprecarizados, puedan lograr además de una llegada amplia, una creciente calidad. Quizá, en esta pequeña anécdota se me objete que cierto sentimentalismo dickensiano me invade, sin embargo, no se trata de eso, en tanto no confundo sentimentalismo como golpe bajo y efectista (del que por otra parte se sirven cuando les conviene los medios hegemónicos), con sensibilidad ante lo que nos concierne como sociedad múltiple, heterogénea y por lo mismo con mayores riquezas que la poca exhibida en chatura y tontería, por decir lo menos, transmitida y retransmitida respecto de lo que le pasó o le pasa por ejemplo, a una vedette, a un actorcito, a su amante, socio, marido o lo que fuera, y, peor todavía, más que chatura y tontería, en la repetición y re-repetición de opiniones de opinadores autoproclamados como inteligentes, “libres”, “críticos”, cuestionadores y similares calificativos bastardeados.
Mi ingenua pregunta no lo es. Enfrentar aquello que busca hegemonizar y naturalizar una ideología, armar un imaginario favorable a la reproducción de un orden desigual es cosa difícil. Y mucho, porque se enfrentan grandes intereses que reafirman en la defensa de su hegemonía cultural, la de su privilegio económico. Aun en el propio Imperio, aun con esos argumentos de combatir prácticas monopólicas, se entrevé, en los intersticios que dejan ver imágenes tan disímiles como las de Bush y Obama, quiénes deciden y trazan las reglas. De ahí la magnitud del desafío que explica los tres años y mucho más que indudablemente, a diferencia de la romántica historia de Scrooge no se resuelve en una noche.


* Poeta y novelista. Profesora titular de la carrera de Letras, UBA. Colabora habitualmente en la sección libros de Radar. Tiene a su cargo una sección en la revista Caras y Caretas y dirige el Departamento de Literatura y Sociedad del Centro Cultural de la Cooperación.


Memoria, Política y Sociedad/La Cultura del Perdón/Por Hernán Invernizzi


LA CULTURA DEL PERDÓN

Por Hernán Invernizzi*

(especial para La Tecl@ Eñe)


En el siglo V AC un político ateniense llamado Trasíbulo encabezó una rebelión contra los sangrientos “Treinta Tiranos”, los derrotó y promovió la primera ley de amnistía conocida en Occidente - palabra que en griego quiere decir “sin memoria”, por eso se la conoció como la “ley del olvido”. La norma disponía que los ciudadanos atenienses no podían ser molestados por sus actos políticos pasados. Poco después la muy democrática Atenas condenó a muerte al célebre Sócrates, que nunca fue un amante de la democracia, acusado de corromper a los jóvenes y de no respetar a los dioses oficiales. En nuestra cultura política tenemos una colección de Trasíbulos, políticos que creen que se puede administrar la memoria por decreto.


LA PATRIA PERDONADORA

Argentina es un país fecundo en amnistías. La Asamblea del Año 1813, de la cual Bernardino Rivadavia era Secretario, sometió a juicio de residencia a todos los que habían gobernado desde mayo de 1810, pero pronto convirtieron al juicio en amnistía para evitar las complicaciones que se habían desatado. En 1821, cuando era ministro del gobernador Martín Rodríguez, el mismo Rivadavia propuso una ambigua “ley de olvido” que fue convertida en amplia amnistía por la Cámara de Representantes. En desacuerdo con tanta generosidad, por decreto Rivadavia limitó sus alcances a sólo 9 exiliados, entre los que estaban Soler, Alvear, Sarratea y Manuel Dorrego - que en 1827 fue nuevamente elegido gobernador. La ley de olvido de poco sirvió: lo fusilaron al año siguiente.

Violencia Escolar/Proyecto de Ley contra la Violencia Escolar/Por Ronaldo Wright


Proyecto de Ley contra la Violencia Escolar

Por Ronaldo Wright*
(para La Tecl@ Eñe)


Se encuentra en el Congreso de la Nación el tratamiento de un proyecto de ley cuyo objetivo principal es la erradicación de la violencia en las escuelas. Esta iniciativa tiende a impulsar políticas que promuevan la buena convivencia, propiciando un ámbito educativo pacífico, tolerante y de mutuo respeto.
Así, se busca fortalecer tanto a las escuelas como a los maestros y a los equipos especializados para intervenir en todas las situaciones de acoso o violencia que puedan presentárseles.
Digamos que el acoso escolar —también conocido como bullying— se refiere a cualquier forma de maltrato producido entre escolares y que implica habitualmente un abuso de poder utilizado para someter, apocar, intimidar, amedrentar y/o reducir a la víctima. Muchas veces el agresor suele estar rodeado de una banda o grupo de acosadores, por lo que es reconocido como un líder por el resto de sus iguales seguidores. Algunos denominan a este tipo de sujeto como niño o joven tirano.

01 noviembre 2012

Editorial/La Ley de Medios y la batalla por la hegemonía del poder/Por Conrado Yasenza



La Ley de Medios y la batalla por la hegemonía del poder


Por Conrado Yasenza*


1-      Minimización de la Ley de Medios

Suenan corceles y clarines en estos tiempos de batalla cultural. En los meses previos a lo que se ha denominado como el 7D (por el 7 de Diciembre), es decir, el día en que vence el plazo, según el fallo de la Corte Suprema de la Nación, para que las empresas de medios de comunicación audiovisuales presenten ante la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) sus propuestas de adecuación a La Ley de Medios, el cuestionamiento acerca de  la importancia de esta fecha y sus implicancias con relación al cumplimiento o no de la Ley por las empresas de medios, en especial por el Grupo Económico-Empresarial Clarín, ha cobrado un vigor no exento de singularidades dentro del campo nacional y popular, y en particular, en algunos medios afines al Gobierno. Se ha minimizado la importancia política que contiene en sí la disputa por el respeto y el cumplimiento de una Ley democrática, que recogió los 21 puntos planteados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática, y que luego fuera discutida durante un año en cientos de foros institucionales, comunales, cooperativos, hasta llegar a la sanción de la Ley por ambas Cámaras del Congreso de La Nación, y aprobada finalmente por amplias mayorías.

Política y Medios/El poder y el lenguaje periodístico/ Por Edgardo Mocca


El poder y el lenguaje periodístico

Lo específico de este ciclo histórico nacional y mundial es que casi toda la palabra política ha devenido periodística. Esto no significa subestimar la importancia de la reanimación de escenarios propiamente políticos y de órganos de prensa que giran a su alrededor en nuestra realidad nacional. Por el contrario, es el primer indicio de que la inflación periodística no ha terminado de destruir el valor del lenguaje político. Sin embargo, el espacio central y las formas principales del debate político actual están colonizadas por las reglas del habla periodística. 

Por Edgardo Mocca*

(para La Tecl@ Eñe)

Política y Medios/8D/Por Martín Rodríguez


8D

El 7D empieza algo. El 7D termina algo. El 7D no pasa nada. Muchos problemas del país concreto, estructural, de difícil gestión, siguen ahí. Antes, durante o después de Clarín. Como la tragedia del tren Sarmiento, que expuso la política de transporte y que tiene funcionarios culpables. Más allá de la suerte de Magnetto, un país tan grande y tan complejo como la Argentina no se merece este mono-tema por tantos años. Que la justicia ayude a dar vuelta la página. Y que todos se ajusten a ella.    

Por Martín Rodríguez*

(para La Tecl@ Eñe)

Política y Medios/El periodismo como profesión/Por Horacio González


El periodismo como profesión

En la etapa actual del periodismo está en juego la supervivencia del oficio periodístico como tutor de una nueva objetividad. No es tan cierto que al desnudarse una neutralidad fallida en la gran prensa y su ramificado sistema audiovisual, deba imperar un periodismo que se atenga solamente a declarar los particularismos culturales y económicos que expresa. No está mal enunciarlos. Pero no es posible forjar un nuevo trato entre el lenguaje comunicacional y las éticas colectivas sin restituir una nueva manera de la objetividad, más rica, autoconsciente y capaz de evidenciar sus autocríticas. 


Por Horacio González*
(para La Tecl@ Eñe)

Política y Sociedad/La era de los golpes suaves/Por Rubén Dri


La era de los golpes  suaves


La primera década del presente siglo se ha caracterizado en nuestro continente latinoamericano por el avance de los procesos nacional-populares que irrumpen en la escena pública, conducidos por sus líderes. ¿Puede el imperio permitir este avance en lo que siempre consideró su patio trasero? De ninguna manera. El modo tradicional de intervenir que tuvo el imperio frente a los procesos populares como los señalados fueron los golpes militares. Al no ser viable en el momento actual el clásico golpe militar, o sea, el golpe “duro”, se hizo necesaria la reformulación del  golpe y el resultado fue la formulación de lo que se denomina “golpe blando o suave”, el cual posee múltiples variantes.


Por Rubén Dri*
(para La Tecl@ Eñe)

Política y Sociedad/Estamos navegando en distintos ríos/Por Jorge Giles


Estamos navegando en distintos ríos

Si la realidad concreta, con su devenir cotidiano y su historia, viajan en la mochila de los dirigentes políticos que dicen identificarse con el campo popular, habrá que definir, entonces, que quienes hacen política en tiempos del kirchnerismo navegan por  distintos ríos. Ya no se trata de diferencias coyunturales o de velocidad en la acción o de formatos distintos según sea el perfil de los agrupamientos en cuestión. Hay una dificultad muy grave y manifiesta en algunos grupos políticos, sean sindicales, partidarios o intelectuales, en aprehender y mantener el sano equilibrio que sólo otorga,  en beneficio de cualquier postura ideológica, el elemental y esencial sentido de realidad.


PorJorge Giles*
(para La Tecl@ Eñe)

Política y Sociedad/La preparación de las cacerolas/ Por Ricardo Rouvier


La preparación de las cacerolas

Por las redes sociales  se prepara con minuciosidad el próximo cacerolazo, y los grandes medios amplifican y difunden la convocatoria. Facebook,  twitter,  sms, son los canales que el ciberespacio pone a disposición de esta nueva ciudadanía mundial que se está gestando desde la tecnología. Para analizar la manifestación venidera es necesario acercarnos a la anterior, sobre la suposición de que las razones son las mismas que provocaron el cacerolazo del 13 de setiembre pasado.

Por Ricardo Rouvier*
(para La Tecl@ Eñe)

Política y Sociedad/Nunca digas nunca.Notas de urgencia sobre la conclusividad política/Por Alejandro Boverio


Nunca digas nunca. Notas de urgencia sobre la conclusividad política

Es importante pensar, en estos momentos, sobre una idea de conclusividad que retorna una y otra vez sobre el tiempo histórico argentino: la idea de nunca, que va, sin cesura, del “nunca más” al “nunca menos”. Esas consignas, que son fundamentalmente desiderativas, obturan en su potencia de consigna, los procesos que se mantienen a lo largo del tiempo, incluso de los diferentes ciclos políticos.

Por Alejandro Boverio*
(para La Tecl@ Eñe)

Política y Sociedad/El Discurso del Amo, recitado como propio de boca del Esclavo/ Por Carlos Raimundi


EL DISCURSO DEL AMO, RECITADO COMO PROPIO DE BOCA DEL ESCLAVO

La derecha no se aboca a la construcción de sentido a través de la política, sino mediante  otros canales de poder que están dados por su posibilidad –muchas veces de origen económico- para incidir en el curso de las cosas, en el modo de interpretar ese devenir. Posibilidad o poder que proviene de lo que Antonio Gramsci llama “los aparatos ideológicos de las clases dominantes”. Aquellos que, en la mayoría de los procesos históricos latinoamericanos (y en una suerte de “internacional” del poder), la derecha ha manejado desde el dominio o bien la cooptación del Estado, con excepción de los cortos interregnos de flujo popular. Procesos éstos, a los que la derecha supo, también, cooptar o destituir, en la medida que viera lesionados sus intereses con alguna seriedad.

Por Carlos Raimundi*
(para La Tecl@ Eñe)      

La Columna Grande/Del "Aguante Morocha" a la "Cristinamanía"/Por Alfredo Grande


DEL “AGUANTE MOROCHA”  A LA
“CRISTINAMANÍA”

Escribe ALFREDO GRANDE*
(especial para La Tecl@ Eñe)

“si hubiera igualdad no sería noble y desde ya, menos estaría sentada en un trono”
(aforismo implicado)

Ilustración: Kenti


¿Cómo medir las bondades y maldades de un momento cultural? A mi criterio, no es suficiente consensuar donde ubicamos al Absoluto Mal. Es necesario, pero si fuera suficiente, nunca podríamos superar la antinomia “democracia/dictadura”. Pero aún: la dictadura sería el extremo límite de toda democracia, que tensaría cualquier conflicto en cualquier condición, con tal de no vulnerar en sus cimientos el Estado de Derecho. Sabemos que en la guerra el que piensa pierde.

31 octubre 2012

Política/ LAS ZONAS GRISES DEL KIRCHNERISMO/Por Hugo Presman


 LAS ZONAS GRISES DEL KIRCHNERISMO

El kirchnerismo cumplió nueve años. Ha marcado una diferencia importante con todos los gobiernos de la democracia: sus méritos están en el predominio de la política sobre la economía, la presencia del estado incidiendo sobre el mercado, las políticas de derechos humanos y la exterior alineada con los países latinoamericanos; y entre 15 y 20 medidas que hacen la diferencia. La presente nota, después de dejar sentado desde dónde se ubica el autor, intenta hacer un  inventario de sus limitaciones y carencias.

Por Hugo Presman*
(para La Tecl@ Eñe)


Política y Medios/Por allá y por acá. Ayer y hoy en la disputa ideológica por la hegemonía en la comunicación social./Por Rubén. A. Liggera


Por allá y por acá. Ayer y hoy en la disputa ideológica por la hegemonía en la comunicación social.

Por Rubén Américo Liggera*
(para La Tecl@ Eñe)

“Hay que cuidarse de este diario. Ataca como partido y,
si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa”.
César Jaroslavsky

Los gobiernos democráticos y  populares latinoamericanos en esta última década han puesto en crisis la concepción misma de las democracias liberales. En efecto, luego de la restauración de fines del siglo XX, en esta nueva centuria han irrumpido en la escena política líderes con amplio respaldo popular que han interpelado al poder de las élites conservadoras.
Peyorativamente, se los considera “populistas” y practicantes de la “demagogia vocinglera” a los gobiernos democráticos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Argentina. Sin duda, porque son tumultuosos, porque dialogan sin intermediarios con las clases bajas y trabajadores, porque generalmente no se avienen a las “formas” tradicionales.

Sociedad y Arte/Memorias de/con fantasmas De inmigraciones, museos, memoria y Nación/Por Sebastián Russo


Memorias de/con fantasmas
De inmigraciones, museos, memoria y Nación
Apuntes sobre Migrantes de Christian Boltanski[1]


El Hotel de los Inmigrantes es hoy un museo, el Museo del Inmigrante. Un siglo después, las retóricas estatales explicitan tanto un cambio de época (de la matriz productiva a la espectacularizada –el Dock vuelto Faena, y así-), como un adocenado lenguaje progresista, que musealiza incluso aquello que intenta abjurar: inimaginable resulta una glorificación colectiva de la inmigración latinoamericana reciente.


Por Sebastián Russo*
(para La Tecl@ Eñe)

Política y Sociedad/El camino del héroe/Por Sebastián Lalaurette


EL CAMINO DEL HÉROE

“Insoportablemente vivo” es el lema que tiñó la rememoración del segundo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner en el Parque Lezama y en otros lugares. Es un lema muy revelador. Kirchner puede no haber sido tan insoportable después de todo, pero en el rescate de las clases populares, más allá del maniqueísmo con que se ha venido dando y de las intenciones ulteriores, se juega una verdad esencial: Néstor es el líder espiritual de los insoportables. Si en tiempos de Perón el adjetivo “descamisado” perdió su carácter descalificatorio para ser adoptado con orgullo por aquellas gentes, hoy se da un fenómeno comparable. El pueblo kirchnerista hace fiestas bajo el lema “Negros De Mierda (NDM)” y se ríe ante el horror de quienes odian esa molesta, peligrosa, intolerable negritud.


Por Sebastián Lalaurette*
(para La Tecl@ Eñe)

Ilustraciones: Daniel Santoro

Política y Discursos/Citas:¿Afinidad o uso?/Por Marcos Mayer


Citas: ¿Afinidad o uso?

El repertorio de las citas habla menos de una afinidad que de un uso. El desplazamiento de una liturgia respetada desde siempre y desde todos los sectores del peronismo no puede interpretarse simplemente como una abjuración de las viejas tradiciones sino que habla de una necesidad de cambio de herramientas.


 Por Marcos Mayer*
 (para La Tecl@ Eñe)


Política e Identidad/Nos/ Otros/Por Susana Cella


Nos/ Otros

El tema del "otro" y del "otro semejante" interesa  en cuanto a las posibles formas de comunicación y de constitución del yo: ¿qué sería lo que el otro hace sobre la conciencia de sí mismo? Y a la inversa, ¿puede uno colocarse en el lugar de otro, en tanto una de las formas de la com-pasión, com-pañía, com-prensión? Las cuestiones referidas al encuentro con el otro, implican la consideración de una serie de posibilidades que van desde verlo como objeto del yo: objeto de deseo, como sea el que sea: conocerlo, sentirlo, entenderlo, tender a la identificación, o verlo como límite de las propias acciones, concebirlo como rival o enemigo. Se trata entonces de analizar tal lógica para mostrar la falacia e hipocresía que conlleva y para contraponerle una forma de relación interhumana, con el semejante, con el diferente, sustentada en la posibilidad del encuentro con el otro en una sociedad fracturada.

Por Susana Cella*
(para La Tecl@ Eñe)


Ensayo/Nicolás Casullo, semblanza de un intelectual comprometido/ Por Ricardo Forster


Nicolás Casullo, semblanza de un intelectual comprometido

El presente es un extenso ensayo de Ricardo Forster sobre Nicolás Casullo, que la Tecl@ Eñe publica en forma exclusiva. Agradecemos la generosidad de Forster por permitirnos dar a conocer este fundamental trabajo que aborda la escritura y el trabajo ensayístico de uno de los grandes intelectuales argentinos contemporáneos.

Por Ricardo Forster
(para La Tecl@ Eñe)

Fotos: Archivo personal de Conrado Yasenza


“La historia siempre asemeja esconder, por debajo de sus razones y órdenes secuenciales, lo que sería su auténtico rostro, el de su imposibilidad, el de la locura. El asombro, finalmente, es que la historia pueda darse, pactarse, reproducirse, en lugar del puro caos, más natural y espontáneamente humano. En este sentido, la historia es siempre una costosa e inaudita sobriedad atada con alambres en relación con la naturaleza y los intereses de los hombres: un milagro sostenido.”    Nicolás Casullo (Entre épocas)

Lesa Humanidad/Entrevista al Fiscal Abel Córdoba/ Por Conrado Yasenza


Entrevista  al Fiscal Abel Córdoba


Un fallo Histórico: “Es la primera vez que un estrado judicial se pronuncia sobre crímenes ejecutados desde el poder”



El Juicio de Lesa Humanidad llevado adelante por el fiscal Abel Córdoba en la ciudad de Bahía Blanca, que culminó con la condena del Tribunal Oral Federal a prisión perpetua para catorce de los diecisiete imputados por la causa del V Cuerpo de Ejército, es considerado un fallo histórico ya que es la primera vez que un estrado judicial se pronuncia sobre crímenes ejecutados desde el poder, y porque también por primera vez en la historia, tres jueces por unanimidad resuelven que la verdad está en la palabra de las víctimas,  jerarquizadas al reconocérselas en su dignidad. Además la trascendencia de este fallo reside en que los jueces han asumido con seriedad y firmeza su función y han decidido que las investigaciones que se desarrollen en lo sucesivo, para determinar responsabilidades criminales, tengan por objeto al directorio de La Nueva Provincia, dejando en claro la necesidad de avanzar hacia los responsables civiles y no limitarse a las estructuras militares. En esta entrevista el Fiscal Abel Córdoba explicará con detalles el Juicio y sus inicios como también las responsabilidades del directorio del diario La Nueva Provincia en las desapariciones y asesinatos de trabajadores-delegados del diario, y en el encubrimiento del asesinato de la pareja de militantes peronistas Guillermo Hidalgo y Olga Souto.


Por Conrado Yasenza*
(para La Tecl@ Eñe)

Memoria y Sociedad/Memorias en Conflicto VIDELA: Una relación dialéctica con el olvido/Por Martín Kohan


 
Memorias en Conflicto
VIDELA: Una relación dialéctica con el olvido


Videla habló. Y  al hablar tornó evidente lo que, en el fondo, ya sabíamos: que no se libra una lucha de memoria contra olvido, sino una lucha entre diversas memorias en conflicto; que cada una de esas memorias entabla su propia relación dialéctica con el olvido, la nuestra y también la suya, aunque tenemos derecho a suponer que la suya lo hace con mayor intensidad y malicia que la nuestra, y con menos dialéctica que la nuestra también, para chocar luego a su vez con las memorias antagónicas en disputa.
               

Por Martín Kohan*
(para La Tecl@ Eñe)